La regla de los cero rodeos.
"Se nos olvida que la vida es un ratito, que las personas no son eternas y que las oportunidades se acaban. Digan, hagan y quieran todo lo que puedan hoy porque tal vez mañana ya no se pueda." Nos enseñaron a guardar lo bueno para "ocasiones especiales". El buen vino, las palabras sinceras, los abrazos apretados, los proyectos que nos quitan el sueño. Nos convencieron de que el futuro es un almacén infinito donde siempre habrá tiempo de sobra. Pero el tiempo no se guarda; se gasta. En el taller lo tengo claro: el motor no espera al mejor momento para arrancar. Se engrasa hoy, se ajusta hoy, y se le da gas hoy. Porque si dejas el motor parado demasiado tiempo, se oxida, se pegan los retenes y cuando por fin quieras salir, no arranca. Si tienes algo que decir, dilo hoy sin adornos. Si quieres empezar algo, da el primer paso aunque sea imperfecto. Si sientes algo por alguien, házselo saber antes de que el silencio gane terreno. Avanzar no requiere que todo esté claro n...