Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

El superpoder de ser invisible en casa

Quizá o cómo dejar de arrancar motores sin chispa   Hay días en los que uno se para a mirar el panorama y se pregunta en qué momento la vida se convirtió en un circo de contrastes.   Por un lado, tienes a la familia, a los amigos de siempre, a los del café y las risas. Con ellos compartes silencios, memes de WhatsApp y toneladas de intrascendencia, porque la convivencia también se alimenta de eso. Es sano, es normal. Pero de repente te cruzas con tu propia trinchera: tus libros, tus textos, las horas de sueño robadas para levantar este blog, los proyectos donde dejas un trozo de alma y las manos manchadas de tinta y de grasa.   Y ahí se hace el silencio. Un silencio tan espeso que casi se puede cortar con una llave inglesa.   Lo miras de cerca y te choca ver cómo se pasa página —literal y figuradamente— con una indiferencia que, más que doler, desconcierta. No hablo de que te compren el libro (bastante tienen con sobrevivir al mes como para valorar la cultura), hablo...

Entradas más recientes

Las piezas que hablan

El retraso de la puesta a punto

El motor de la sociedad

Óxido y poesía

Un Dardo al Cielo (Homenaje a Gema, el Ave Fénix)

El Taller del adiós

El Creador no viene al taller,

El mundo se oxida.

El aceite que no cambiamos

Humo, sal y carretera