Ceniza, chispa y gratitud ❤️
Suena frío decirlo así, pero no lo fue. Fue un acto de entrega, como cuando dejas ir una pieza que ya ha cumplido su ciclo y sabes que no hay reparación posible, solo despedida con honores.
Y en ese momento, entre el humo y el silencio, no pude evitar pensar en mi madre. Ella también fue una guerrera, también se fue joven, también luchó contra el cáncer con una dignidad que no he vuelto a ver. Y aunque yo no creo en dios, me gusta pensar que, desde algún lugar, ella lo sintió. Que estuvo ahí, de algún modo, acompañando a su compañero de viaje en este último tramo. Dos motores que se encuentran después de tanto tiempo.
Pero no he estado solo en este proceso. Y quiero que quede escrito, porque esto no se olvida: cientos de personas se acercaron al velorio. Llamaron. Escribieron. Colgaron sus respetos en las redes. Y no fueron palabras vacías, fueron el aceite que engrasa los engranajes del duelo, el calor que ayuda a que un motor frío vuelva a girar.
Mi familia lo agradece de corazón. Yo también.
Cada abrazo, cada mensaje, cada "estamos contigo" ha sido una bujía encendida en estas noches oscuras. No saben cuánto ha ayudado. No saben que, mientras el cuerpo de mi padre se convertía en ceniza, había un ejército silencioso sosteniéndonos desde la distancia.
Mis hermanos, mi madre (la que ya no está, pero que de algún modo sigue), mis tíos, todos hemos sentido ese calor. Y yo, que paso la vida entre motores y metáforas, sé reconocer un equipo bien engrasado cuando lo veo.
Ahora sus cenizas están en una urna. Pequeña. Liviana. Pero el peso de tanto cariño recibido lo hace más llevadero.
Mañana volveré al taller. Arrancaré mi Furi, escucharé el rugido de una Harley, meteré las manos en la grasa y, entre válvula y válvula, recordaré que mi padre me enseñó a no rendirme. Me enseñó que los motores se paran, pero que el oficio, la pasión, la palabra y la gratitud sincera siguen.
Hoy no tengo más palabras que estas: gracias. A todos. A mi padre, por ser un guerrero. A mi madre, por haberlo sido también, y por haber estado, de algún modo, en esta despedida. Y a ustedes, por no dejarnos solos en la batalla.
A ellos, que ya no están, les digo: el motor se para, pero la chispa que dejaron sigue encendida en cada uno de nosotros.
Desde el taller de la vida, con las manos vacías y el corazón lleno de agradecimiento.
Amiss0709.S.C.S
Mi familia lo agradece de corazón. Yo también.
Gracias también a Martín Carlos por su ayuda en las fotos y en Facebook y por ser parte de está familia ❤️
Sergio Casanova Segura


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Muchas gracias por el comentario.
De corazón,que la fuerza y el amor nos guíen.
Sergio Casanova Segura ( Amiss0709 )