Óxido y poesía
Para mamá, papá, mi yaya y todos los caídos de bien...
Es la cicatriz del tiempo,
la huella de lo que un día fue motor,
de lo que rugió…
y nunca se rindió.
Yaya, mí señora pequeñita ❤️
tú que engrasaste mi alma con tu ternura de hierro,
que me enseñaste que el amor también se mide
en manos arrugadas
y en miradas que nunca pidieron nada.
Mamá,
guerrera contra el cáncer y contra la vida,
te marchaste demasiado pronto,
pero dejaste la chispa.
Esa que todavía prende
cada vez que cierro los ojos y te recuerdo.
Papá,
gigante de mil batallas,
tú me enseñaste la fuerza del cigüeñal
y la dignidad de quien, incluso al caer,
encuentra la manera de levantarse.
Y a todos vosotros,
los caídos de bien.
A los que estuvisteis en el velatorio.
A los que llamasteis.
A los que escribisteis.
A los que sostuvisteis el silencio con un abrazo.
A los que hicisteis que el frío doliera un poco menos.
Vosotros sois el engranaje
que todavía gira en mi pecho.
No os fuisteis del todo.
Os quedasteis en el aceite de mis manos,
en el sonido de una Harley al arrancar,
en cada página de este libro
que sigo escribiendo muchas noches en vela.
Y los filtros del amor ya no están sucios.
Se limpiaron con lágrimas,
con palabras,
con abrazos,
y con la presencia de quienes nunca fallaron.
Ahora el motor respira hondo.
Sin obstáculos.
Sin rencor.
Sin deudas.
Porque el óxido se convierte en poesía
cuando quien se queda
decide que el motor jamás dejará de latir.
⸻
Desde el taller de la vida, con las manos vacías y el corazón lleno de gratitud.
Amiss0709.S.C.S.



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Muchas gracias por el comentario.
De corazón,que la fuerza y el amor nos guíen.
Sergio Casanova Segura ( Amiss0709 )